el exceso de confianza
Volviendo al gobierno. ¿Sabían que nuestro gobierno no tiene preparado un plan de contingencia por si el resto de los gobiernos del mundo deciden poner cohetes a la base de su país y despegar al espacio en caso de cataclismo global irreversible? Y eso no es lo peor, sino que, mientras en el resto del mundo no se habla de otra cosa, aquí ni siquiera se menciona el asunto. ¿Y qué vamos a hacer, señores míos, qué vamos a hacer cuando todo el mundo esté camino de este o aquel planeta, tan tranquilamente en su casita, con su país transportado por cohetes y nosotros aquí, esperando entre angustias el cataclismo? Puede que nuestro gobierno organice entonces un campeonato de algún deporte de pelota, sería muy propio de ellos.
Pero yo duermo tranquilo, señores. Yo-duermo-tranquilo; porque he enviado una carta al presidente advirtiendo de todo ello y allá penas. Lo más probable es que la carta esté siendo leída en este momento por algún funcionario de no muy alto rango que en el fondo piense que todo eso no es de su competencia y la deje en medio de un montón de papeles que no se sabe qué hacer con ellos. Probablemente ese funcionario crea que al gobierno no le vendría mal un lío de esas proporciones y en el fondo se alegre de que las cosas vayan a tomar un cariz tan dramático. Bueno, si esto es lo que cree, adelante, pero yo ya hice mi parte.
Nuestro gobierno, como algún otro, peca de un exceso de sangre fría ante todo lo que exceda a su capacidad presupuestaria. Nuestro país, sencillamente no "cuenta" con un presupuesto para un cataclismo global, de modo que para qué preocuparse.
Pues pienso avisar a algunos amigos para que no me lo reprochen luego, pero salvo eso, no pienso mover ni un dedo más, quedan advertidos.


La abuela bloguera dijo
Yo dejo abrieto el grifo un poquito más de lo necesario, tardo en apagar la luz, subo un pelín más de la cuenta la calefacción...
Son pequeños detalles, mi pequeña contribución al cambio climático.
Me apetece un buen pedo ya.
21 Octubre 2009 | 11:46 AM